Un corazón transformado para el gran final 12

6–9 minutos

INTRODUCCIÓN

La preparación integral para el “Gran Final” es un llamado profundo a la iglesia actual, el cual exige desarrollar una mayor sensibilidad espiritual y buscar activamente la revelación divina, más allá de la simple acumulación de información. El propósito central de los tiempos que vivimos es formar una iglesia verdaderamente fiel, compuesta por creyentes maduros y de confianza a quienes Dios pueda revelar los misterios más íntimos de su Reino. Para poder interpretar y comprender la época en la que nos encontramos, es absolutamente necesario experimentar niveles de intimidad con Dios y pasar por procesos de confrontación personal. Esto permite que nuestros ojos espirituales se abran a verdades que trascienden el entendimiento mental y nos preparan para el inminente cumplimiento del plan divino.

Un corazón transformado para el gran final

Revelación, Confianza y Fidelidad

El acceso a los misterios más profundos de Dios no es automático; está estrictamente condicionado por la fidelidad y la comunión del creyente.

  • Existe una diferencia crucial entre el conocimiento intelectual y la revelación espiritual. Cuando somos fieles a Dios, nuestros ojos espirituales se abren a nuevas y mayores revelaciones. Por el contrario, la infidelidad provoca que la vista espiritual se cierre a los significados más profundos de la Palabra de Dios; la mente podrá llenarse de conocimiento teológico, pero carecerá de verdadera revelación.
  • El modelo de Jesús demuestra este principio: Él enseñaba verdades íntimas a sus discípulos de manera muy distinta a cómo le hablaba a las multitudes. La razón principal era que sus discípulos habían adquirido un alto grado de confianza con Él.
  • La revelación pura está reservada de manera exclusiva para las personas dignas de confianza. Si el Señor comparte una verdad íntima y la persona lo traiciona o no la valora, Dios no le confiará nuevas verdades. Esto nos lleva a cuestionarnos: ¿Somos personas de confianza para Dios?
  • Gran parte del mensaje de muchos creyentes hoy en día es superficial y poco profundo precisamente porque hay grandes vacíos en la comunión, la oración y el entendimiento de la doctrina. Si no somos fieles, incluso la poca revelación que tenemos nos será quitada.

El Carácter Requerido: Mansedumbre, Humildad y Purificación

Para sobrellevar los tiempos finales, no basta con conocer el futuro; debemos tener el carácter correcto para afrontarlo. La Biblia enfatiza que debemos aprender directamente del carácter de Cristo.

  • Se nos hace un llamado urgente a ser mansos, lo cual se traduce en la capacidad de ser gentiles, pacientes y bondadosos en nuestro trato con los demás, incluso en medio del caos.
  • Asimismo, debemos aprender a ser humildes, reconociendo que la humildad es el antídoto directo y lo opuesto al orgullo humano.
  • La asimilación de este carácter es fundamental, ya que es la única manera de encontrar un verdadero descanso a nivel mental, emocional y espiritual frente a las presiones del mundo. Este proceso de aprendizaje no es un castigo, sino que es por nuestro propio bienestar.
  • Todo este proceso requiere atravesar etapas de purificación y confrontación personal, similares a la experiencia del profeta Isaías, donde Dios permite el sufrimiento o la corrección para moldear y preparar nuestro carácter a la imagen de Cristo.

Entendiendo los Tiempos: La Parábola de la Higuera

Dios espera que su iglesia no viva en la ignorancia, sino que tenga la capacidad espiritual y el discernimiento para leer las señales de los tiempos, usando el ejemplo natural y profético de la higuera.

  • Capacidad de leer señales: En Israel, la mayoría de los árboles mantienen sus hojas, pero la higuera se destaca particularmente porque pierde su follaje durante el invierno. Cuando sus ramas comienzan a brotar y producir hojas verdes, es la señal biológica inconfundible de que el invierno ha pasado.
  • Certeza del fin y el plan en marcha: Jesús enseñó que los eventos del fin no son incidentes trágicos aislados ni simples casualidades. Guerras, desastres naturales y colapsos sociales son las “hojas verdes” que demuestran de manera contundente que el plan de Dios ya está en marcha.
  • La Restauración de Israel: La higuera es el símbolo profético por excelencia de la nación de Israel. Este pueblo estuvo esparcido por el mundo sin un territorio propio durante casi 2000 años. El resurgimiento de estas “hojas verdes” se dio en el año 1948, cuando Israel fue reconocida nuevamente como nación soberana. Este hito histórico marcó el inicio formal de la cuenta regresiva para los últimos tiempos.

Las Señales Específicas del Fin

El proceso que nos conduce hacia el gran final viene acompañado de señales muy claras que nos indican la estación profética en la que vivimos. Debemos aprender a identificarlas para estar un paso adelante:

  • Engaño religioso y falsos mesías: El surgimiento de numerosos líderes religiosos que promoverán filosofías engañosas y sectas falsas, cuyo objetivo principal será desviar a las personas de la verdad bíblica fundamental.
  • Conflictos bélicos: Se presenciará una constante escalada de tensiones internacionales, rumores de guerra y una profunda inestabilidad global.
  • Catástrofes naturales: La Tierra misma experimentará “convulsiones”, manifestadas en desastres naturales de gran magnitud.
  • Persecución: La fe cristiana auténtica será el blanco de fuerte persecución en diversas partes del mundo.
  • Traición y Apostasía: En medio de la presión y la persecución, se vivirá una dolorosa traición incluso dentro de los núcleos familiares y el mismo Cuerpo de Cristo. Habrá apostasía y acciones contrarias al espíritu de comunión y amor fraternal.
  • Predicación global: A pesar de las dificultades, el mensaje del Evangelio no se detendrá. Alcanzará hasta los rincones étnicos más remotos del planeta, un logro que hoy es impulsado a una velocidad sin precedentes gracias al uso de la tecnología moderna.

El cumplimiento profético de las fiestas bíblicas

  • Calendario y Fiestas Bíblicas: analizar el contraste del calendario gregoriano con el mosaico/hebreo. Son 7 fiestas principales divididas en dos temporadas: 4 fiestas de primavera (meses 1 al 3, incluyendo la Pascua en el mes 1, día 14) y 3 fiestas de otoño (en el mes 7). Los nombres de los meses (como Nisán y Tishrei) fueron adoptados por los judíos tras su paso por Babilonia.
  • La Fiesta de las Trompetas: Se celebra en el mes 7 y su inicio dependía de la observación de la luna nueva, razón por la cual se asocia con la frase “el día y la hora nadie sabe” (hasta que la luna salga y se toque la trompeta). Este año (en relación al año judío 5587) cayó cerca del 11 de septiembre.
  • Significado Profético y el Rapto: Hay “altas probabilidades” de que la Fiesta de las Trompetas esté relacionada proféticamente con el Rapto de la iglesia. El toque de la trompeta que, espiritualmente, solo los cristianos escucharán al encontrarse con Cristo. Históricamente, las trompetas se usaban para convocar al pueblo o avisar de la guerra.
  • Discernimiento de los tiempos: Se debe hacer una distinción clave entre saber “el día y la hora” y conocer “los tiempos” (diferenciando los conceptos griegos de Cronos y Kairos). Aunque se desconoce el momento cronológico exacto, el Espíritu Santo abre el entendimiento del creyente para ver las señales de los tiempos, comparado con observar las hojas verdes de la higuera.
  • El Tiempo Actual: Actualmente vivimos en un “tiempo entre fiestas”, el cual es un periodo de siega (los campos ya están listos), enfocado en el evangelismo y las misiones.

 TRES PASOS PARA ENTENDER LOS TIEMPOS

  • Ser mansos y humildes para encontrar descanso en medio de “Babilonia”.
  • Ser fieles a la revelación divina para poder actuar.
  • Entender la señal de la “higuera”, que indica el tiempo de la siega.

Conclusión

La iglesia de los últimos tiempos está llamada a no ser una simple espectadora pasiva de las señales del fin, sino a buscar proactivamente la intimidad necesaria para comprenderlas con profundidad espiritual. Muchas veces podemos ver los eventos suceder frente a nuestros ojos, pero fallamos en creer o actuar porque no hemos recibido verdadera revelación. Para ser esa “casa de oración” a la que Dios le confía los misterios de su Reino, debemos permitir que nuestro carácter sea purificado, manteniendo la mansedumbre, la humildad y una fidelidad inquebrantable. Solo al retener con firmeza la doctrina y buscar el corazón de Cristo podremos encontrar descanso en la tormenta, mantener nuestros ojos espirituales abiertos y estar plenamente preparados para el gran final.

citas bíblicas

Isaías 6

Mateo 11:29

Mateo 13:10-13

Marcos 13:28-29

Mateo 24:5

Mateo 24:6-7

Mateo 24:7

Mateo 24:9

Mateo 24:10-12

Mateo 24:14

Mateo 24:32

1 Tesalonicenses 5:1-2

1 Tesalonicenses 4:16-17

Levítico 23:23-24

 Números 10

 Hechos 1:7-8

DESCARGABLES

También puedes leer este artículo en PDF.