También puedes leer este artículo en PDF.
También puedes leer este artículo en YouVersion. (Aplicación La Biblia)
ESCUCHAR A DIOS
RECORDAR LAS PALABRAS QUE DIOS NOS DICHO
- Dios nos ha dicho que nos ama.
- Dios nos ha dicho que nos protegerá en los tiempos difíciles que se aproximan.
- Dios nos ha dicho que nos estaba ungiendo con aceite.
- Dios nos ha dicho que nos estaba llenando como una fuente.
- Dios nos ha dicho que tenemos que dejar las distracciones y darle un lugar a él.
ENTENDER LO QUE DIOS NOS PIDE
- Dios nos pide purificación.
- Dios nos pide amar al prójimo.
- Dios nos pide desechar las tinieblas y vestirse de luz.
- Dios nos pide dejar los pecados de adulterio, mentira, codicia, …
PERSEVERAR PARA VER LA PROMESA
En varias ocasiones Dios nos ha hablado de un avivamiento, pero debemos recordar que un avivamiento se trata de buscar a Dios de todo corazón, purificarnos para Él, confesar nuestros pecados y renovar el pacto con Dios.
Dios ha escogido a Amor Divino para preparar el Camino. Pero no nos escogió por ser una iglesia grande, por tener buenos líderes / predicadores o por creernos mejores, si porque Él nos ve como su novia.
Dios nos está enviando a predicar el Evangelio, pero para ser enviados debemos estar llenos. Para obtener esta llenura tenemos que estar en ayuno, oración y adoración y así poder escuchar su voz
ENTENDER LA LLENURA DEL ESPÍRITU SANTO
- Saúl fue lleno del Espíritu Santo pero su corazón se desvío. (1 Samuel 10:6-7)
- David estaba lleno por eso cuando se enfrentó contra el gigante no tuvo temor. (1 Samuel 16:13)
Debemos entender que el Espíritu Santo que estuvo sobre la faz de la tierra desde Génesis, el que estuvo con Juan el Bautista, el que estaba con Jesús, el que descendió en el Pentecostés, es el mismo que está hoy con nosotros.
SER PORTADORES DEL ESPÍRITU SANTO
El tiempo se agota y es tiempo de llevar a Cristo a otros. El mismo Espíritu Santo que estuvo desde el inicio puede llenarnos para enviarnos a predicar el evangelio.
No debemos minimizar a la persona del Espíritu Santo. No podemos seguir contristando ni ignorarlo más.
CONCLUSIÓN
Queremos escuchar la voz del Espíritu Santo para alinearnos al clamor del Padre para hacer su voluntad siendo sus mejores amigos y ver cumplida su promesa.