Isaías 55

en

Tiempo de Lectura

11–16 minutes

Este estudio esta relacionado con nuestro enfoque y meditación de nuestra Casa de Oración. Puedes ver el enfoque de oración en este enlace.

También puedes leer este artículo en PDF.

INTRODUCCIÓN

El Capítulo 55 del libro de Isaías nos invita a dejar de buscar la satisfacción en las cosas pasajeras y acudir a Dios que es la fuente inagotable.

Este capítulo nos recuerda que la verdadera satisfacción no proviene de nuestros logros personales, sino de nuestra comunión con Dios. Él es quien toma la iniciativa, nos invita, nos perdona y, a través de su Palabra, transforma nuestro entorno para reflejar su gloria.

INVITACIÓN PARA RECIBIR UNA BENDICIÓN

UNA INVITACIÓN A SER ALIMENTADOS ABUNDANTEMENTE

1A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche. 2¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.”

Isaías 55:1-2 (RV60)

Esto es una invitación para todos, específicamente como lo indica el pasaje para todos los sedientos, pero si no tenemos sed de lo que el Señor quiere darnos, nunca vendremos a sus aguas.

Solo quienes tienen sed y responde a la invitación que el Señor hace, no necesitan traer dinero ya que este no les va a servir de nada, ya que todo es gratis, pero no significa que la entrada a la vida cristiana sea gratis y luego debamos pagar para progresar en ella sino todo es gratis ya que nuestro crecimiento es un don de gracia tanto como nuestra salvación.

Dios hace que su pueblo se pregunte ¿Porque gasto mi dinero en lo que no me satisface? Es una pregunta que nos hace considerar todo aquello en lo que invertimos nuestro tiempo, esfuerzo y dinero, cosas que nunca nos va a satisfacer como lo hace el Señor.

Ya que tenemos una oferta (invitación) hecha y todo está disponible, todavía tenemos que hacer algunas cosas.

  • Debemos escuchar con atención, el deleite que Dios nos promete no esta disponible para los que no escuchan con atención. Escuchar con atención requiere tiempo, dedicación y esfuerzo.
  • Debemos comer lo que es bueno, esto requiere que tengamos discernimiento para elegir lo que es bueno y comerlo. Muchos comen cualquier alimento espiritual que le ofrezcan sin pensar primero si es bueno.
  • Debemos permitir que nuestra alma se deleite en abundancia, podemos sentarnos a una gran comida espiritual pero con mala actitud o terquedad no permitimos que nuestra alma se deleite.

UNA INVITACIÓN A SER MARAVILLOSAMENTE GUIADOS

3Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David. 4He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones. 5He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.”

Isaías 55:3-5 (RV60)

Todo aquel que quiera verdaderamente deleitarse con la Palabra, debe inclinar su oído hacia lo que Dios dirá, cuando hacemos esto tenemos vida para nuestra alma.

Cuando dos personas escuchan el mismo mensaje y solo una persona se beneficia con el mensaje y el que no inclinó su oído no obtuvo el beneficio.

Y haré con vosotros un pacto eterno: las misericordias seguras de David: Porque a quien escuche al Señor, Dios le promete un pacto. Desde la perspectiva de Isaías, este pacto aún está en el futuro (Y haré).

Dios mostró su gran misericordia a David; no solo perdonándole la vida cuando era culpable de asesinato y adulterio, sino también bendiciéndolo, protegiéndolo y guiándolo cada día de su vida. Si Dios nos promete la misma misericordia que mostró a David, seremos verdaderamente bendecidos. Asimismo, la misericordia de David es segura. Es indiscutible. Dios nunca abandonó a David, nunca dejó de mostrarle misericordia. Podemos confiar en Dios cuando nos promete la misericordia segura de David.

Dios prometió la bendición de un liderazgo bueno y sabio como parte de su misericordia segura . Dios le dio a David y su notable liderazgo como un regalo a Israel; aquí Dios prometió que seguiría dando este don según el ejemplo de David.

David fue testigo en el sentido de que tuvo una relación real, una experiencia real con Dios, y pudo hablarle a Israel como testigo de lo que había visto y oído en esa relación con Dios. Nótese que David fue testigo del pueblo. Testigo para , no del pueblo. David no lideró mediante encuestas de popularidad ni simplemente dándoles al pueblo lo que querían. Fue testigo de algo de Dios y dio testimonio de ello al pueblo.

David fue un líder para Israel, guiándonos espiritual, política y militarmente. Lideró tanto con su ejemplo piadoso como con su corazón de pastor. Nótese que David fue un líder y comandante para el pueblo. No un líder y comandante del pueblo, sino para el pueblo. Lideró con un corazón de pastor que deseaba sinceramente lo mejor de Dios para su pueblo.

Resulta curioso que aquí se utilice a David como prototipo de líder según Dios  ya que su reinado puede considerarse bastante turbulento:

  • Ascendió al trono de Israel tras muchas luchas y dificultades. 
  • Se vio envuelto en un terrible escándalo, marcado por asesinatos y adulterio. 
  • Hubo incesto, violación y asesinato entre sus propios hijos.
  • Su reinado se vio empañado por una cruenta guerra civil, en la que su propio hijo casi lo depuso.

¡Sin embargo, aquí se exalta a David como un líder ejemplar del pueblo de Dios! Esto demuestra que la devoción de David hacia Dios iba más allá del éxito externo, la comodidad y la facilidad. También demuestra que los mejores y más eficaces líderes de Dios no necesariamente lo tienen fácil.

David fue comandante de Israel. A pesar de su tierno corazón de pastor, su liderazgo fue audaz y directo. Gracias a su comprensión del corazón de Dios, siendo un hombre conforme al corazón de Dios, pudo guiar con valentía al pueblo de Dios. (1 Samuel 13:14)

Estas profecías se cumplen espiritualmente cuando Dios otorga a su pueblo un liderazgo maravilloso, semejante al de David. Se cumplirán finalmente cuando David —el mismísimo rey David en su cuerpo resucitado— reine sobre Israel en el milenio, el reinado de mil años de Jesucristo sobre esta tierra.

La profecía bíblica (Jeremías 30, Ezequiel 34 y 37) apunta a un futuro literal y espiritual donde la promesa hecha a la casa de David encuentra su cumplimiento pleno:

  • El Pastor-Príncipe: A diferencia de otros líderes humanos, el “David” resucitado no actúa por voluntad propia, sino como un pastor designado directamente por el Señor. Su autoridad es delegada y su función es cuidar, apacentar y administrar la tierra de Israel bajo la soberanía de Jesús (el Rey de Reyes).
  • La Restauración Territorial: La promesa de Ezequiel 37:25 destaca la permanencia del pacto con Jacob. El reinado de David sobre Israel en el milenio es una señal de que las promesas de Dios a los padres (Abraham, Isaac y Jacob) se cumplen con absoluta fidelidad.
  • El Principio de la Administración Delegada: en Lucas 19 se nos dice que el Reino no es estático. La fidelidad de los siervos de Dios durante esta era presente determina su responsabilidad en la era venidera. David, habiendo demostrado un corazón conforme al de Dios (a pesar de sus fallas humanas), recibe la porción de honor: el gobierno sobre el pueblo de la promesa.

Ciertamente llamarás a una nación que no conoces, y naciones que no te conocían correrán a ti: ¿Esto iba dirigido a Israel o a David como líder y comandante del pueblo de Dios? Posiblemente a ambos. Ciertamente, su cumplimiento final se da en el milenio, cuando las naciones acudirán a Israel (Isaías 60:5, 9).

UNA INVITACIÓN A SER PERDONADOS

6Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.”

Isaías 55:6-7 (RV60)

Isaías nos muestra un sentido de urgencia en el pueblo de Dios:  “Este es el momento. Dios puede ser hallado ahora. Búsquenlo ahora”. Esto no significa que Dios haya ocultado y que solo pueda ser hallado ahora sino que solo puede ser hallado cuando nuestros corazones estén dispuestos e inclinados a buscarlo a Él. 

Deje el impío su camino: se recalca la necesidad de arrepentimiento que consiste en cambiar de rumbo, apartandonos de nuestro propio camino y volver al camino de Dios.

Pablo también sabía cuando escribió acerca de llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo (2 Corintios 10:5), y cómo no debemos conformarnos a este mundo, sino ser transformados mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12:2).

Cuando volvamos al SEÑOR, ¡Él tendrá misericordia de nosotros! De hecho, ¡Él perdonará abundantemente! El problema nunca es que nos volvamos al SEÑOR y descubramos que nos rechaza. El problema es que no volvemos al SEÑOR.

LOS GLORIOSOS CAMINOS DEL SEÑOR

UN RECORDATORIO DE LA DIFERENCIA Y LA DISTANCIA ENTRE DIOS Y EL HOMBRE

8Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”

Isaías 55:8-9 (RV60)

Dios no piensa como nosotros. Nos metemos en muchos problemas cuando esperamos que Él piense como nosotros. Dado que fuimos creados a imagen de Dios, podemos comprender sus pensamientos, pero no podemos dominarlos. En cambio Dios no actúa como nosotros. Él hace las cosas a su manera, y sus caminos a menudo no son los nuestros y nos metemos en muchos problemas cuando esperamos que Dios actúe como nosotros.

¿Cuán grande es la distancia entre los pensamientos de Dios y los nuestros? ¿Cuán grande es la distancia entre sus caminos y los nuestros? La distancia es tan grande que los cielos son más altos que la tierra.

Gloriosamente, en Jesucristo, el cielo ha descendido a la tierra, y podemos transformar nuestros pensamientos y caminos para que se asemejen más a los de Dios. Esto es lo que significa ser conformados con la imagen de su Hijo (Romanos 8:29). La distancia nunca se cerrará; Dios siempre será Dios, y nosotros siempre seremos humanos. Pero cuando nuestra salvación sea completa, y estemos unidos al Señor en gloria, la distancia será lo más corta posible.

La diferencia y la distancia entre Dios y el hombre se revelan, no para desanimarnos a buscarlo, sino para mantenernos humildes en nuestra búsqueda. 

Puedes concluir que no se pretende que comprendas lo infinito, pues se te dice que sus pensamientos y caminos están muy por encima de ti; pero se te exige que lo busques mientras pueda ser hallado y que lo invoques mientras esté cerca.

LA GLORIOSA OPERACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS

10Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.” 

Isaías 55:10-11 (RV60)

Usando la figura del ciclo del agua, el Señor ilustra el principio esencial de que su palabra no volverá a mí vacía, sino que cumplirá su propósito. 

La lluvia y la nieve descienden del cielo y no regresan antes de cumplir su función en la tierra (riegan la tierra y la hacen germinar y producir). La lluvia y la nieve finalmente regresan al cielo, pero no antes de cumplir su propósito en la tierra. De igual modo, la palabra de Dios, cuando la envía desde el cielo, no regresa a él vacía . En cambio, siempre cumple su propósito en la tierra.

Esto significa que Dios no es solo “palabra”. Cuando habla, sus palabras cumplen su propósito. La palabra del Señor tiene poder y nunca falla en su propósito.

El hombre a veces tiene que retractarse de sus palabras y desmentir lo dicho. Quisiera cumplir su promesa, pero no puede. No es que sea infiel, sino que es incapaz. Ahora bien, con Dios esto nunca sucede. Su palabra jamás regresa a él vacía. ¡Id y buscad los copos de nieve que vuelan como palomas blancas de vuelta al cielo! ¡Id y buscad las gotas de lluvia que se elevan como diamantes lanzados desde la mano de un hombre poderoso para encontrar refugio en la nube de la que cayeron! Hasta que la nieve y la lluvia regresen al cielo y se burlen de la tierra que prometieron bendecir, la palabra de Dios jamás regresará a él vacía.

 Haz que produzca y brote, para que dé semilla al sembrador y pan al que come: El uso de estas imágenes para ilustrar la operación de la palabra de Dios muestra que la palabra de Dios produce fruto. También muestra que el fruto tiene muchas aplicaciones diferentes. El mismo grano que da semilla al sembrador también da pan al que come.

La palabra de Dios tiene un propósito . Dios no habla solo por el placer de oírse hablar. Su palabra no es vacía ni carece de poder. Esto también significa que la palabra de Dios tiene un propósito. No habló en misterios insondables solo para asombrarnos, confundirnos o dejar las cosas abiertas a cualquier interpretación. Cuando Dios habla, habla para cumplir un propósito.

La palabra de Dios no solo cumple su cometido, sino que prosperará en el propósito que Dios tiene para ella. Es rica y llena de vida. La palabra de Dios siempre tiene éxito y siempre cumple el propósito de Dios.

EL GOZO Y LA BENDICIÓN DE LA RESTAURACIÓN

12Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso. 13En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.”

Isaías 55:12-13 (RV60)

Cuando el pueblo de Dios se vuelve a Él, lo escucha y su Palabra obra en ellos, el gozo y la paz son siempre el resultado. El gozo es tan grande que hasta las montañas, las colinas y los árboles del campo se unen a él.

No solo sentimos alegría; somos guiados por ella. El gozo y la paz se convierten en nuestra brújula espiritual. Cuando la Iglesia se vuelve a Dios, la paz no es un destino, sino el camino por el que caminamos cada día.

Donde antes había esterilidad y vestigios de la maldición (el espino), ahora habrá árboles hermosos y útiles. La imagen es clara: en su gloriosa obra de restauración, Dios quita lo estéril y lo maldito, y hace brotar belleza y fruto.

La restauración no es para nuestro lucimiento personal, es “para el nombre del Señor”. La obra que Él hace en nosotros es una “señal eterna”: algo tan transformador que nadie podrá borrarlo.