También puedes leer este artículo en PDF.
También puedes leer este artículo en YouVersion.
INTRODUCCIÓN
Dios transforma el corazón antes de enviar a una persona a cumplir su propósito. La historia de Isaías muestra cómo la santidad de Dios revela nuestra condición, nos purifica y luego nos envía para formar parte de Su plan eterno.
EL PROCESO DE TRANSFORMACIÓN
El proceso de Dios incluye sufrimiento, purificación y envío.
Todo esto tiene como propósito restaurar la imagen de Dios en nosotros y hacernos parte de Su plan.
ISAÍAS FRENTE A LA SANTIDAD DE DIOS
- Cuando Isaías vio la gloria de Dios en el templo, no se sintió digno.
- La santidad de Dios reveló la verdadera condición de su alma.
- Para los hebreos, los labios reflejan el estado del corazón.
EL CARBÓN ENCENDIDO DEL ALTAR
- El carbón provenía del altar del sacrificio en el tabernáculo.
- Representa purificación, juicio y la presencia consumidora de Dios.
- Dios no estaba destruyendo a Isaías; estaba limpiándolo antes de usar su voz.
LA PURIFICACIÓN ANTES DEL PROPÓSITO
Antes de usar a Isaías, Dios primero purificó su corazón.
Hoy Dios también desea purificar el orgullo, la hipocresía y las palabras contaminadas.
EL LLAMADO DE DIOS
- Después de la purificación viene el propósito.
- Isaías respondió: ‘Heme aquí, envíame a mí’.
- Dios sigue llamando personas dispuestas a ser parte de Su plan.
EL ESPÍRITU SANTO Y EL CUMPLIMIENTO DEL PLAN
En Hechos 11:16-18
Pedro relató cómo Cornelio recibió el evangelio y al Espíritu Santo. Hoy ese mismo Espíritu Santo desea llenarnos y guiarnos.
LA IMPORTANCIA DE LA PALABRA
- La Palabra de Dios transforma y purifica el corazón.
- Ezequiel tuvo que comer el rollo antes de profetizar.
- La Palabra debe convertirse en parte de nuestro carácter.
GUARDAR LA PALABRA EN EL CORAZÓN
- Salmos 119:11 enseña que guardar la Palabra nos ayuda a vivir en pureza.
- Un corazón transformado es un corazón que atesora la voz de Dios.
LA PROMESA DE LA TRANSFORMACIÓN INTERIOR
Ezequiel 36: 26-27 (TLA)
- El Cambio de Corazón: Dios promete quitar el “corazón de piedra” y darnos un “corazón de carne”. Esto se traduce en un corazón sensible y obediente.
- La Acción del Espíritu Santo: Gracias al Espíritu Santo dentro de nosotros, es posible transformar nuestra manera de pensar y de actuar.
- Transformación Radical: El Espíritu Santo está a las puertas para venir y transformar radicalmente nuestros corazones.
- Purificación y Disposición: Al igual que Isaías, debemos purificarnos para ser enviados.
Hoy debemos despojarnos de todos los afanes que impiden que la palabra nos transforme.
- Alcance y Propósito: El Espíritu Santo también viene sobre los gentiles.
Se acerca un derramamiento de pureza, de transformación, de sabiduría y de hambre por la palabra.
CONCLUSIÓN
Gracias a la obra de Jesucristo en la cruz del Calvario, hoy podemos recibir la transformación del Espíritu Santo y guardar la Palabra de Dios en nuestros corazones. La purificación no es un castigo, sino una preparación para cumplir el propósito divino.
“Heme aquí, envíame a mí”
Isaías 6:8